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viernes, 21 de agosto de 2026

5 Imprescindibles que no faltan en nuestra caravana

Hooola!! 

Qué tal estáis ¿?

Yo hoy quería compartir algo que tengo claro desde hace unos meses y es que viajar con la caravana enganchada al coche te enseña una lección de vida fundamental: el espacio es oro. Cuando tienes unos pocos metros cuadrados para vivir, cada objeto que metes tiene que ganarse su sitio a pulso. 

Después de unos cuantos kilómetros a la espalda, hoy os abro las puertas de NUESTRA CARAVANA para enseñaros nuestros 5 IMPRESCINDIBLES PARA VIAJAR
Olvidaos de las guirnaldas de luces monas de Instagram; hablo de las cosas que, si nos faltaran, nos arruinarían el viaje: 


1. El kit de supervivencia: Una caja pequeñita de herramientas. 
Viajando en caravana siempre sale algún imprevisto, un tornillo que se afloja con el traqueteo o algo que ajustar. 
Lo que lleva: Lo justo para sacarnos de un apuro en cualquier momento. Unos destornilladores, tornillos, un metro, cintas de varios tipos y, las reinas indiscutibles de la supervivencia campista: las bridas. Con esto, ¡somos capaces de arreglar medio mundo! 

2. La cuerda multiusos. 
Un objeto simple pero que vale por diez. En nuestro maletero nunca, nunca falta una buena cuerda. 
Para qué sirve: Su función principal suele ser la de tender la ropa si nos toca lavar algo a mitad de ruta. Pero también nos salva la vida para atar cualquier cacharro que se mueva o, quién sabe, ¡para atarnos a nosotros mismos en una situación de necesidad! Un auténtico comodín!!

3. La caja de la cocina (¡GROUMET!) 
En la cocina de la caravana llevamos lo justo para sobrevivir sin cargar peso de más. 
Nuestra logística: Una caja con el menaje básico, una sartén y un cazo. Pero aquí viene nuestro toque innegociable: el especiero. Para mucha gente comer de ruta es sinónimo de platos sosos o de abrir latas, pero para nosotros cocinar bien y darle sabor a los platos, estemos donde estemos, es un imprescindible total. 

4. El "salvavidas" del despiste: Las gorras.  
Este es un clásico. La de veces que hemos salido de casa convencidos de que las llevábamos encima y, al llegar al destino bajo un sol de justicia... ¡sorpresa! No están en la mochila... 
Nuestra solución: Llevar siempre dos gorras fijas dentro de la caravana que nunca se bajan de ahí. Así, por mucho que nos despistemos al hacer el equipaje en casa, sabemos que nuestras cabezas están a salvo para las caminatas. ¡Un básico infalible! 

5. El neceser y kit de viaje de Pepo. 
Si el copiloto perruno no viaja como un rey, no hay viaje que valga. Pepo tiene su propia logística perfectamente organizada en un kit que ya quisieran muchos humanos.
Su equipaje: Su caja para poder subirse a la cama sin problemas (y que nos sirve para guardar sus cosas), sus bebederos, la mochila por si las patitas se cansan en las caminatas largas y, por supuesto, su neceser personal, con su peine (¡que uno tiene un estilo que mantener!), su cartilla del veterinario y cualquier utensilio que pueda hacernos falta en un momento dado. 

Extra: El mini botiquín "por si acaso". 
La salud no se la juega uno en mitad de la naturaleza. Llevamos una cajita pequeña pero muy bien surtida con lo más básico: antiinflamatorios, antihistamínicos, algún antibiótico, por si la cosa se complica, suero y tiritas para las rozaduras. 

Y vosotr@s, si tenéis caravana o vais de camping, cuál es vuestro imprescindible de verdad ¿? Sois del club de las bridas y las herramientas o preferís viajar más ligeros ¿? A vosotr@s también se os olvidan siempre las gorras ¿? 

Contadme vuestros secretos de viaje en los comentarios!!

Nos leemos pronto!!

martes, 7 de julio de 2026

Las modas que no consigo entender. Parte 2.

Hooooola!!!

Hace unas semanas publiqué una entrada titulada “Las modas que no consigo entender” y, para mi sorpresa, descubrí que no estaba sola. 

Resulta que hay bastante gente que tampoco entiende determinadas TENDENCIAS MODERNAS y que, de vez en cuando, también se pregunta: ”¿Pero estamos locos?” 

Así que, antes de irme de vacaciones y como la lista era demasiado larga para una sola entrada, aquí os traigo la SEGUNDA PARTE

Y aviso: sigo sin entender ninguna de ellas. 


1. Las palabras nuevas para cosas que ya existían 
Hay algo que me fascina de los tiempos que vivimos: la capacidad que tenemos para cambiar el nombre de cosas que han existido toda la vida. 
Antes ordenabas un armario, ahora haces decluttering. 
Antes salías a caminar, ahora practicas walking o running. 
Antes tomabas un café con leche, ahora pides un flat white con no sé cuántas especificaciones más. 
De verdad, hay momentos en los que necesito un traductor para entender actividades que llevo haciendo toda la vida. 

2. La obsesión por optimizar absolutamente todo. 
Esta es una de las que más me llama la atención. Parece que ya no basta con hacer las cosas. Ahora también hay que medirlas, analizarlas, registrarlas y mejorarlas. Monitorizar el sueño, alcanzar un número concreto de pasos, controlar los niveles de hidratación del día. Llegará un momento en el que necesitaremos una APP  para que nos confirme que hemos echado correctamente la siesta!!
Y aunque entiendo que la tecnología puede ayudarnos muchísimo, a veces me pregunto si no estaremos convirtiendo actividades sencillas en pequeños proyectos de gestión. 

3. Los mensajitos motivacionales para todo.
Abres internet y encuentras mensajes como: “Si lo sueñas, puedes lograrlo”, “Cada paso cuenta”, “Hoy es el primer día del resto de tu vida”.
Y oye, algunos tienen buena intención. 
Pero a ver, JoséLuis, que no necesito una frase de superación personal para colocar unos calcetines en el tendedero... A este paso, cualquier día voy a abrir una bolsa de ensalada y me voy a encontrar un papelito que diga "Confía en el proceso :)"... Qué pesadilla de verdad...

4. Las experiencias “auténticas” preparadas para miles de personas. 
Como aficionada a viajar, esta me resulta especialmente curiosa. 
Cada vez es más frecuente encontrar anuncios que prometen: “Un lugar secreto”, “Una experiencia única” o "Un rincón escondido” 
Y cuando llegas descubres que hay otras doscientas personas buscando exactamente el mismo rincón escondido. 
No me entendáis mal. Me encanta descubrir sitios bonitos. 
Pero a veces me hace gracia cómo algunos lugares pasan de ser secretos a aparecer en todas las redes sociales, blogs, vídeos y guías de viaje al mismo tiempo. 

5. Los vasos térmicos gigantes. 
Sé que esta opinión puede generar división. Lo asumo. Pero necesito decirlo. 
Hay vasos térmicos que ya no son vasos... Son depósitos portátiles de agua. Algunos tienen más capacidad que el radiador de mi coche. 
Entiendo perfectamente la importancia de mantenerse hidratad@. Lo comparto y lo apoyo. 
Pero hay momentos en los que veo a alguien transportando un recipiente del tamaño de una maceta y me pregunto si realmente hemos perdido el concepto original de “vaso”. A este paso, quien quiere gastar el dinero en pesas para ejercitarse ¿? 

6. La ropa que parece que ha sobrevivido a una guerra antes de estrenarla 
Veo prendas supuestamente nuevas que parecen haber vivido más aventuras que todos nosotros juntos... Vaqueros rotos, zapatillas desgastadas, chaquetas con aspecto de haber atravesado tres festivales, dos tormentas y una pequeña crisis existencial. 
Insisto: cada un@ que vista como quiera. Pero sigo sorprendiéndome cuando descubro que algunas prendas cuestan más que mi hipoteca de la casa precisamente porque parecen más usadas. 
Mi lógica sigue pensando que, si pago por algo nuevo, debería parecer nuevo. 

Pero en fin... Probablemente dentro de unos años alguien escribirá una lista parecida hablando de cosas que hacemos nosotros ahora y que le parecerán completamente absurdas. 

Y seguramente tendrá razón. 

Al final, las modas van y vienen. Algunas llegan para quedarse. Otras desaparecen tan rápido como aparecieron. 

Y muchas simplemente nos recuerdan que cada generación tiene sus propias costumbres, sus propias manías y sus propias formas de complicar cosas que antes parecían bastante sencillas. 

Mientras tanto, yo seguiré observando algunas tendencias con una mezcla de curiosidad, desconcierto y una pregunta que cada vez me sale con más frecuencia: ¿Estamos locos? 

Y ahora os toca a vosotr@s: 
¿Cuál es esa moda actual que no conseguís entender por mucho que lo intentáis?

Os leo!

Chaaaaaaau.

viernes, 26 de junio de 2026

Las modas que no consigo entender

Hoooola!!


Bueno chic@s, final de mes a la vuelta y de nuevo estoy por aquí con una de mis REFLEXIONES, como habéis visto en el título de la entrada...


Y es que, no sé si me estoy haciendo mayor o simplemente me estoy volviendo inmune a las MODAS, pero cada vez hay más cosas que veo triunfar y menos las consigo entender...


Vivimos en una época curiosa: nunca ha sido tan fácil acceder a la información como lo es hoy, se pueden comparar opiniones e incluso saber lo que piensa una persona en la otra parte del mundo y sin embargo, cada cierto tiempo aparece una nueva moda que mueve literalmente el mundo entero y a mi me hace pensar "Pero estamos todos locos?!"


No me malinterpretéis, no tengo nada en contra de las modas, es simplemente QUE muchas NO las COMPRENDO, aunque a veces lo intento.


Por eso hoy vengo a confesaros una cuantas, para ver si no soy la única:


1. Hacer colas eternas para cosas" banales"

No me refiero a hacer cola para ir a un museo o a un concierto, que eso lo entiendo... Me refiero a esas colas eternas que hace la gente para hacerse una foto en un sitio concreto donde ya se la han hecho antes tropicientas personas... 

O por poneros un ejemplo más personal: hacer la cola de la Manolita en noviembre para comprar la lotería... 

Personalmente, compro la lotería para toda la familia allí en cuanto la sacan, allá por verano, y evito cualquier tipo de cola, porque no entra en mi cabeza tener que estar 4h parada para hacer una cosa por el simple hecho de que "es la fecha de hacerlo"... 

Quizá me esté haciendo mayor...


2. Comprar cosas "imprescindibles" para otros

Cada semana aparece un influencer con un nuevo producto que aparentemente nos va a cambiar la existencia para siempre... 

A los pocos días parece que TODO el mundo lo necesita... Una botella, una lámpara, una crema, un pantalón... 

La experiencia me dice que, normalmente, lo que nos meten con calzador 20 influs diferentes en redes sociales durante 1 mes, al final  acaba en un cajón sin haberle cambiado la vida a nadie...


3. Grabarlo absolutamente todo

El otro día tomando un algo con una de mis mejores amigas salió el tema de la visita del Papa y me contaba la pena que le daba que estando tan cerca de él, practicamente el 90% de la gente, le veía a través de su pantalla... Y es cierto... 

Personalmente, hago fotos y videos cada vez que salgo por ahí de viaje, pero se quedan en eso, unos cuantos recuerdos digitales, como apoyo a mi memoria de Dory... 

Pero conozco gente que graba un concierto entero... Y estoy segura de que la mayoría de esa gente que lo graba absolutamente de todo, no lo vuelve a ver a menos que le salte en los "Recuerdos" del móvil...



4. Obsesionarse por parecer ocupados

Ufff... Esta tiene tela... 

Parece que si duermes poco, trabajas mucho, tienes la agenda petada y vas corriendo a todas partes está todo OK, pero realmente, ¿estamos bien? 

Soy una persona a la que le gusta ir a su ritmo (que ya os digo yo que viviendo en la capital no es fácil) y me encanta tener tiempo para leer, pasear, tomar algo con sus amigos sin mirar constantemente el reloj e incluso aburrirme... 

Hoy en día, parece que eso es un lujo, porque vivimos en una era en la que estar ocupad@ parece más importante que estar bien...


5. Tener que opinar sobre absolutamente todo

No os ha pasado que os habéis encontrado con algunas personas que parece que son capaces de emitir una opinión firme sobre cualquier asunto cinco segundos después de enterarse de que existe ¿? 

De verdad que yo me quedo a cuadros... 

Antes podías no tener opinión sobre algo y no pasaba absolutamente nada, pero ahora... Ves un tema en redes y en cuestión de minutos ya hay 15 expertos en la materia, aunque sólo hayan leído el titular, y 300 opiniones como churros (rápidas, calientes y muchas veces mal hechas). 

Es algo que no logro entender...


6. Convertir las vacaciones en un check list

Esta me toca especialmente (las narices)... Porque como ya os he contado hace no mucho, últimamente estamos aprovechando para hacer viajecitos cortos con la caravana.

Cuando me preguntan qué hemos hecho o visto y les digo "hemos paseado por la playa y disfrutado de las terrazas de la zona" la cara y la pregunta siguiente siempre es la misma: "¿Solo?"... Pues sí.... 

No creo que sea necesario cruzarme media provincia para haber amortizado un viaje... Sinceramente, creo que volver descansada y desconectada de un viaje es de por sí ya bastante éxito.


Probablemente yo también sigo modas que otras personas consideran absurdas, imagino que tod@s lo hacemos. Al final, las modas no dejan de ser una forma de pertenecer a algo y es completamente humano que la gente lo siga.


Con esta entrada no pretendo criticar ni ofender a nadie, sólo me hace gracia observar algunas tendencias y pensar: "Vale... Debo de ser la única persona que no entiende esto." Aunque sospecho que no estoy tan sola.


Y vosotr@s ¿? Hay alguna moda actual que no conseguís entender aunque lo intentéis ¿?


Yo tengo varias más, os las traeré en una Parte 2, así que si os ha gustado esta entrada, estad atent@s para no perdérosla, que tiene chicha!! Jajaja


Nos leemos pronto!


Chaaaaaau.

viernes, 12 de junio de 2026

La cena es clave (aunque muchos crean lo contrario)

Hoooola!!

Se que much@s veréis el título de hoy y pensaréis que me he vuelto loca… Pero aquí os traigo un LISTADO de CENAS que os ayudarán mucho esas noches VAGAS de “no tengo nada preparado, vamos a pedir”. 

Porque si algo he aprendido es que todo suma y no sé vosotr@s, pero nosotros por la noche es cuando más pereza hacemos para cocinar…

Y es que mucha gente cree que dejando de cenar van a perder más peso, pero os aseguro que es mejor hacer una cena balanceada, que no cenar, porque una cena equilibrada, aunque sea tarde, suele ser mejor opción que acostarse con hambre o acabar picando cualquier cosa aún más tarde.


Obviamente, no hace falta que las cenas sean exactamente con los ingredientes que os pongo, la idea es que os sirvan de inspiración para combinar una proteína de calidad + volumen (habitualmente con verduras) + grasa saludable.

Así que teniendo esto a mano, ya no hay excusas! 

Vamos allá!!

  1. Revuelto de 2 huevos con espinacas y medio aguacate
  2. Tortilla de calabacín con queso
  3. Huevos con champiñones
  4. Revuelto de brócoli al vapor con semillas
  5. Tortilla de espárragos, tomate y aguacate
  6. Tortilla de pimiento asado con queso fresco
  7. Salmón a la plancha con ensalada verde y nueces
  8. Salmón al horno con espárragos
  9. Brochetas de salmón y calabacín
  10. Salmón desmigado con espinacas y queso feta
  11. Merluza al vapor y brócoli con pimentón
  12. Merluza al horno con verduras asadas
  13. Ensalada de merluza, tomates cherry y aceitunas negras
  14. Pollo a la plancha con espaguetis de calabacín
  15. Tiras de pollo salteadas con brócoli y almendras
  16. Pollo al curry con pimientos
  17. Filete de pavo con setas variadas
  18. Tacos de pavo con ensalada de lechuga y tomate
  19. Brochetas de pavo con champiñones
  20. Pavo con hilos de calabacín al limón

Para cenas express, de esas vagas, vagas que no quieres ni encender el micro:
  1. Atún al natural con ensalada de tomate
  2. Atún al natural con ensalada de pimientos asados
  3. Atún al natural con ensalada de hojas verdes y taquitos de aguacate
  4. Espaguetis de calabacín con atún y tomate
  5. Ensalada de queso fresco con tomate y nueces
  6. Queso fresco batido 0% con mix de frutos secos
  7. Ensalada de queso feta con pepino y especias
  8. Tiras de pollo (en frío) con espinacas y aguacate
  9. Rollitos de calabacín con queso crema y nueces
  10. Salpicón de atún con huevo duro y pimientos


Y hasta aquí puedo leeros, chic@s!!

Espero que estas recetas os salven de un apuro, porque comer saludable no tiene por qué ser complicado, caro, ni llevarnos una hora en la cocina… 

Y ya sabéis: si probáis alguna, estaré encantada de leeros en los comentarios o por redes sociales.

Nos vemos pronto!!

Chaaaaaau

martes, 9 de junio de 2026

Información de redes… ¿Verdad o alarma?

Buenas muchach@ssS!

Coincidiréis conmigo en que Internet tiene una habilidad especial para pasar del amor al DRAMA absoluto en tiempo récord, no ¿? 

Hace nada OZEMPIC era prácticamente el Santo Grial de la pérdida de peso y ahora, según algunos titulares, poco menos que te deja el esqueleto como una queso gruyer… 

Y es que lo que me encontré el otro día fue un post cuyo titular era “Ozempic ha dejado oficialmente de ser una píldora mágica y ahora está destrozando los huesos”…. Perdona, qué ¿?¿? 
Porque he oído mucho hablar de este producto, y conozco gente que lo ha consumido con malas experiencias, pero para que lleve este titular ¿?¿?


En ese momento hice lo que suelo hacer siempre que algo me rechina, por poco que sea: ir a la fuente original y leerme el post completo, aceptando las cookies y todo, e investigar para ver qué había realmente detrás de toda esa alarma. 

Y menos mal que tengo una buena amiga que es enfermera y me ayudó a separar un poco el drama viral de la información real. Porque entre titulares catastrofistas y vídeos de expertos autoproclamados de TikTok, a veces cuesta saber qué hay de verdad y qué no…

Porque una cosa tengo clara: las redes sociales son maravillosas para enseñarte recetas, memes graciosos y gatitos vestidos de rana… pero para temas de salud creo que conviene rascar un poquito más y no quedarnos con el títular…

Os voy a dejar por aquí toda la información que, sin yo ser usuaria de este producto, pude recabar, por si os interesa:

¿Qué es Ozempic y por qué está hasta en la sopa? 

Ozempic es un medicamento pensado inicialmente para personas con diabetes tipo 2, aunque se ha hecho enormemente popular por ayudar también a perder peso. Funciona reduciendo el apetito y haciendo que la sensación de saciedad dure más tiempo. Y claro… vivimos en una sociedad obsesionada con adelgazar rápido, así que el boom estaba más que asegurado, y lo que empezó como un tratamiento médico terminó convirtiéndose casi en un fenómeno pop. TikToks, famosos, rumores, debates, gente idolatrándolo y gente demonizándolo. ¡El pack completo! 

Entonces… ¿la noticia es verdad o no? 

Pues aquí viene el giro inesperado que no pensaba encontrar: sí, existe un estudio reciente que relaciona el uso prolongado de este tipo de medicamentos con un posible aumento del riesgo de osteoporosis y otros problemas óseos. 

Pero, (y aquí está la parte que muchos titulares “olvidan” mencionar), eso no significa automáticamente que Ozempic “destroce los huesos”. 

Porque el famoso “30% más de riesgo” suena terrorífico hasta que entiendes cómo funcionan realmente los porcentajes en este tipo de estudios. 

Traducido a lenguaje humano: el riesgo pasaría aproximadamente de 3 personas de cada 100… a unas 4 de cada 100. ¿Es algo que merece estudiarse? Sí. ¿Es para entrar en pánico colectivo? Pues probablemente no. 

El detalle importante (que casi nadie te cuenta) 

Muchos especialistas creen que parte del problema podría no venir sólo del medicamento, sino de todo lo que rodea a una pérdida de peso muy rápida. 

Porque perder mucho peso en poco tiempo puede traer consigo pérdida de masa muscular, déficits nutricionales, falta de proteína, menos calcio y vitamina D, sedentarismo, o simplemente comer muchísimo menos de lo necesario. 

Y aquí creo que está uno de los grandes melones de todo esto. 

Estamos tan acostumbrados a ver el “antes y después” que muchas veces se nos olvida preguntarnos qué pasa entre medias. 

Porque sí, adelgazar rápido puede sonar muy tentador… pero el cuerpo humano no funciona con la lógica de “menos kilos = automáticamente mejor”. 

Lo que recomiendan los médicos de verdad 

Nada especialmente mágico, la verdad. Más bien sentido común: seguimiento médico, ejercicio de fuerza, ingesta de suficiente proteína, controlar vitaminas y minerales y vigilar la salud ósea si hay factores de riesgo. 

Y ahora viene mi opinión personal: 

Creo que el problema no es sólo “El Ozempic”. El problema también es cómo consumimos la información que nos llega sobre salud.

Y es que, según de dónde nos llegue la información, pasamos de idolatrar algo a tenerle miedo en cuestión de días. Sin tener en cuenta los matices y el contexto. 

Si 20 influencer en Instagram están a favor lo ponemos por los cielos y si a los pocos días ya resulta que no colaboran con una marca y les pone a caer de un burro, lo demonizamos… Eso al final, bajo mi punto de vista, lo único que genera es confusión. 

Porque no, obviamente Ozempic no es magia, pero tampoco me parece ser el monstruo apocalíptico que algunos titulares nos intentan vender. 

Sin ser yo ninguna experta, pero como casi todo en el terreno de la salud, la clave probablemente esté en el uso responsable, el seguimiento profesional y entender que no existen soluciones perfectas ni milagrosas para perder 30kg en 2 meses…

Porque la salud nunca debería tratarse como una moda viral. Y quizá ya va siendo hora de dejar de buscar soluciones mágicas para empezar a hablar más de hábitos, equilibrio y salud real.

Y vosotros, ¿qué opináis de todo este tema?

¿Creéis que las redes sociales ayudan a informar sobre salud… o muchas veces sólo consiguen generar miedo y confusión?

Os leo en comentarios!!

viernes, 22 de mayo de 2026

Alimentos para hartarse!!

Hoooola!!! 

Como ya os he ido contando, hace un tiempo decidimos ponernos en manos de una nutricionista para dejar de comer “a lo que surja” y empezar a hacerlo con un poco de cabeza. 

Lo primero que le dejamos clarísimo fue que no queríamos pasar hambre bajo ningún concepto.
Queríamos aprender a comer bien, sí… pero sin vivir a base de lechuga triste y cara larga. 

Y oye, punto a su favor: ni intentó vendernos nada, ni se obsesionó con el dichoso (y bastante cuestionado ya) IMC.
Fue directa a lo importante: ayudarnos de verdad. 

Total, que entre otras cosas nos dio algo que me parece oro puro: un LISTADO DE ALIMENTOS MUY SACIANTES Y MUY BAJOS EN CALORÍAS, de esos que puedes comer en cantidad. 

Vamos, comer mucho… sin cargarte de calorías... Suena bien, ¿no? 


Y como compartir es vivir, aquí lo tenéis: 

Verduras (barra libre, básicamente) 
  • Pepino (15kcal)
  • Lechuga (15kcal)
  • Apio (16kcal)
  • Rábanos (16kcal)
  • Escarola (17kcal)
  • Calabacín (17kcal)
  • Endivias (17kcal)
  • Tomate (18kcal)
  • Canónigos (21kcal)
  • Champiñones (22kcal)
  • Espinacas (23kcal)
  • Coliflor (25kcal)
  • Berenjena (25kcal)
  • Calabaza (26kcal)
  • Brotes de soja (30kcal)
  • Setas (30kcal)
  • Judías verdes (31kcal)
  • Col lombarda (31kcal)
  • Brócoli (34kcal)
  • Zanahoria cruda (41kcal)

Frutas
(dulce sin sabotaje) 
  • Sandía (30kcal)
  • Fresas (33kcal)
  • Melón (34kcal)
  • Melocotón (39kcal)
  • Pomelo (42kcal)
  • Piña natural (50kcal)
  • Manzana verde (52kcal)
  • Frambuesas (52kcal)
  • Arándanos (57kcal)

Proteínas (clave para no tener hambre entre horas) 
  • Gelatina sin azúcar (7kcal)
  • Queso fresco batido 0% (46kcal)
  • Claras de huevo (52kcal)
  • Yogur griego 0% (59kcal)
  • Skyr 0% (62kcal)
  • Pechuga de pavo cocida (105kcal)
  • Atún al natural (116kcal)
  • Pechuga de pollo hervida (165kcal)

Líquidos
(truco infravalorado) 
  • Agua con gas (0kcal)
  • Infusiones (2kcal)
  • Café solo (2kcal)
  • Caldo desgrasado (10kcal)
  • Sopa de verduras (25-30kcal)
  • Gazpacho casero light (35kcal)

Snacks
(sí, se puede picar) 
  • Pepinillos encurtidos (12kcal)
  • Palomitas caseras, sin aceite (31kcal)

Y ahora viene la clave de todo esto, que es casi más importante que la lista: 

Volumen alto + fibra + proteína = saciedad máxima con pocas calorías 

Traducido: llenar el plato con cabeza para llenar el estómago sin pasarte. 

Si estáis buscando perder grasa sin vivir con hambre constante… esta estrategia es de lo más efectivo que hay. Cero dramas. 

Conocíais este tipo de lista ¿? Añadiríais algún imprescindible vuestro ¿? 

Os leo!
Chaaaaaau

lunes, 20 de abril de 2026

Frutas y la hora de comerla… Influye ¿?

Hooooola!!

Bueno, cómo se va notando ya que empieza el calor eeeh ¿? Por mí, se podría quedar esta temperatura para todo el año: por la mañana y la tarde calorcito, pero sin exagerar y por la noche bajada de temperatura para poder dormir… No os parece un planazo ¿? Dónde hay que firmar!! Jajajaja

Al hilo, no os pasa a vosotr@s, que cuando viene el buen tiempo os apetece más la fruta ¿? Yo normalmente como fruta de estación durante todo el año. Pero es cierto que, con el buen tiempo, me apetece casi más comer fruta que ninguna otra cosa, la verdad…

Y el otro día estaba hablando con mi nutri sobre esto y me comentó algo súper curioso, de lo que yo no tenía ni idea. Y es que LAS FRUTAS TIENEN HORARIOS. Sí, sí, como os lo estoy contando. 

Comer fruta es saludable. Eso lo sabemos tod@s. PERO resulta que no todas sientan igual a cualquier hora.
La clave está en elegir la MEJOR FRUTA PARA CADA MOMENTO DEL DÍA y eso es lo que os vengo yo a traer aquí hoy.

La guía definitiva para saber qué fruta te sienta mejor en cada momento.

Te interesa ¿? Pues sigue leyendo, que empezamos!!


* POR LA MAÑANA:
Necesitamos frutas que nos aporten energía. Frutas con más azúcar natural, que nos den ese “empujón” para empezar bien el día.
Las mejores opciones serían: plátano, uvas, mango y naranja. 
Te aportan energía rápida que te espabila y azúcares que vas a poder quemar a lo largo de todo el día.

* DURANTE EL DÍA:
Aquí lo que priorizaremos será el equilibrio. Frutas que sacien, pero no pesen.
Las mejores opciones serían: manzana, pera, melocotón, sandía y piña.
Todas se digieren bien en general y ayudan a calmar el hambre entre horas. 
>> Ojo!! La piña es mejor evitarla en ayunas si tienes el estómago sensible. 

* POR LA NOCHE:
En este tramo lo que vamos a priorizar son frutas ligeras. No es que la fruta “engorde por la noche” (eso es un mito). El problema real es la digestión. 
Las mejores opciones serían: kiwi (ideal 1h antes de dormir) y las cerezas (con moderación, ya que son diuréticas).
Son digestivas, no son pesadas y ambas hacen que segregues melatonina, que te ayudará a dormir mejor.

** Evita por la noche (ya que te pueden sentar regu): 
- Plátano: puede resultar pesado para algunas personas
- Uvas: alto contenido en azúcar, que si no se quema, se almacena
- Mango: más denso y calórico
- Naranja: puede producir acidez durante la noche 
- Sandía: por su alto contenido en agua, te hará levantarte al baño durante la noche
- Piña: puede producir acidez si la comes tarde
- Fresas y arándanos: se pueden tomar durante el día, pero si tienes tendencia a la acidez, es mejor evitarlas por la noche.

Lo que dice mi nutri: no hace falta obsesionarse, solo tener claro que por la mañana necesitas frutas que te den energía, durante el día frutas equilibradas y por la noche frutas ligeritas.

Y listo.

Recuerda que la fruta es buena. A cualquier hora. Pero elegir bien el momento hace que te siente mejor, te hinche menos y aproveches mejor sus beneficios. 

Te aseguro que, si sigues esta pequeña guía, te resultará super sencillo y sin complicaciones!


Vosotr@s conocíais estas cosas sobre las frutas ¿?

Os leo en comentarios.

Chaaaaaaau.

lunes, 30 de marzo de 2026

15 trucos para tu freidora de aire

Hoooola!!

Si algo tenemos claro es que la freidora de aire ha revolucionado la forma de cocinar.

Y es que hoy en día existen 200 modelos de freidoras de aire como alternativa a platos fritos llenos de aceite y cocinas llenas de humo.

Pero sabes que la mayoría de la gente no le saca ni el 70% del potencial a su FREIDORA DE AIRE ¿? Pues para eso estoy yo aquí hoy: para darte 15 TRUCOS PROBADOS, Y QUE FUNCIONAN!!

Tanto si te la acabas de comprar como si ya llevas tiempo con ella, quédate a leer, que a lo mejor, te doy una sorpresa o te enseño algo nuevo.

Vamos allá!


1. Coloca bien la freidora.

Déjale siempre 15cm alrededor libres para evitar el sobrecalentamiento. No la pegues contra la pared, ni la encierres entre otros electrodomésticos.

2. No la sobrecargues.

Si llenas demasiado el depósito de carga, el aire no podrá circular correctamente y los alimentos te quedarán blandurrios. Hazme caso: cocina en tandas pequeñas, te sorprenderá la diferencia en la textura final!

3. Usa poco aceite, pero úsalo.

El toquecito de aceite en spray ayuda a dorar, a resaltar los sabores y evitar que la comida se seque.

4. Precalienta SIEMPRE.

Con apenas 3-4 minutitos ayudarás a que los alimentos se doren desde el principio y reducirás el tiempo total de cocción.

5. Voltea o agita los alimentos.

A mitad de cocción, abre y sacude o voltea (según tu modelo). Conseguirás un dorado homogéneo y es clave para muchos productos tipo patatas, nuggets, verduras…

6. Límpiala tras cada uso.

Pasa un paño húmedo o papel de cocina cuando aún esté tibia. Revisa si tus accesorios son aptos para lavavajillas y no hagas pereza. Te lo dice una que tuvo que gastarse una pasta en cambiar la resistencia por no limpiarla bien… 

7. Seca los ingredientes antes de cocinarlos.

La humedad es el enemigo número 1 del crujiente. Si haces verduras, pollo o patatas, sécalas bien con papel absorbente antes de meterlos en la freidora.

8. Controla tiempos.

Cada modelo tiene su potencia y tamaño. Al igual que cada un@ tenemos nuestros gustos a la hora de darle el punto a cada alimento. Utiliza los tiempos que vienen en el manual o los programas como guía y ve ajustándolos a tus propios gustos.

9. Evita calentar la freidora con papel dentro.

Vale, me diréis que es algo obvio, lo sé… Pero os aseguro que, cuando vais con prisas y sin mirar, es algo que puede pasar… Mucho cuidado con el papel vegetal al precalentar la freidora, que puede traer desde humo hasta incendios! Úsalo siempre con peso encima!!

10. Ve más allá de las patatas.

Sé de buena tinta que la mayoría de gente que tiene una freidora de aire la usa exclusivamente para hacer patatas… En el lateral tenéis un montón de recetas, dulces y saladas, para que salgáis del bucle de “solo patatas”. Al final, es un horno en miniatura, el aliado perfecto para la repostería rápida!!

11. Usa solo los moldes aptos.

Otra obviedad como la número 9. Lo sé. Pero hacedme caso, que muchas veces las prisas nos hacen cometer los errores más tontos. Utilizad silicona, aluminio o cerámica en los tamaños adecuados para que el aire pueda circular libremente.

12. El termómetro de cocina será tu mejor ayuda.

Si cocinas carnes o pescados, tener un termómetro de cocina a mano será tu mejor opción para que se cuezan al punto, sin pasarte ni quedarte corto. Os aseguro que marca la diferencia.

13. Combina tiempos y temperaturas.

Un truqui que os doy: cocinad primero a baja temperatura para que el interior esté tierno y terminad con 2-3 minutitos de más calor, para que se quede crunchy. Probadlo y me contáis!!

14. Evita exceso de líquidos.

Olvídate de sopas y guisos. Si la receta que vas a hacer lleva salsas, échaselas al final o cocínala a parte. Si echáis mucho líquido al producto, impedirá que se dore.

15. Experimenta y ajusta.

Cada alimento tiene su punto ideal y cada persona su gusto personal. Prueba tiempos, apunta cuando consigas el punto y no te frustres si no sale bien desde el principio. Exprimenta hasta que puedas crear tu propia tabla de tiempos y luego síguela. Aquí os dejo la mía, por si queréis tomarla de referencia. (A mi me gusta la carne muy poco hecha)

BONUS: Deja reposar la comida.

Espera 2-3 minutos antes de servir. Ayudará a que los jugos se redistribuyan y los alimentos quedarán más jugosos por dentro y crujientes por fuera.

Y hasta aquí la entrada de hoy, chic@s.

Recordad también que cada modelo tiene su personalidad y potencia, pero si sois curios@s, pacientes y le ponéis cariño, podréis hacer platos estupendos. 

Os dejo por Aquí todas las entradas que tengo relacionadas con la freidora de aire y Aquí os dejo toooodas las recetas del blog, por si os apetece seguir leyendo.

Os leo en los comentarios. Sed buen@ssssss.

Chaaaaau.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Demasiado yo para disimular

Hoooola!! 

Como os adelantaba en la Entrada Anterior, hoy vengo a contaros algo muy mío: esas COSAS QUE HE HECHO DESDE SIEMPRE, aunque haya miradas, comentarios o cejas levantadas alrededor. 

Porque sí, para algunas cosas siempre he sido muy yo. Y creo que la gente que me conoce lo sabe: no voy a cambiar mi forma de ser por lo que piensen u opinen los demás. Bastante trabajo da ser una misma como para encima ir adaptándome al gusto del público. 


Pero bueno… al lío, que me enrollo como las persianas.
  • Cantar y bailar, aunque se me da fatal: L@s de mi círculo ya están curad@s de espanto con mis pasos prohibidos y mis berridos a destiempo. Cuando coinciden ambas cosas, el espectáculo está servido. Me tienen que querer muchísimo, porque lo mío no es talento… es entusiasmo. 
  • Comer chuches: Cada vez que saco una bolsa de chuches alguien me mira con ese “¿a tu edad?”. Pues sí. Tengo 36 años y voy feliz por la calle con mis gominolas. Disfrutona, pegajosa y sin complejos. La vida ya es bastante seria como para renunciar a unas chuches.
  • Ver películas “para niños” sin necesitar un niño de excusa: Me encantan las pelis de dibujos. Y no, no necesito llevar a un sobrino, ni inventarme que “es que la estaban echando en la tv”. Si quiero ver una de animación, la veo. Con manta, palomitas y emoción incluida. Porque algunas películas “para niños” tienen más mensaje y más verdad que muchas supuestamente “para adultos”. 
  • Apuntarlo absolutamente TODO: Como tengo memoria selectiva para ciertas cosas, lo anoto todo: cumpleaños, médicos, cuándo viene el del gas o cuánto mide la puerta del baño. Mis amigas ya lo saben y por eso en Reyes nunca me faltan cuadernillos en blanco. Soy feliz con una libreta nueva. Hay quien colecciona bolsos; yo, anotaciones.
  • Hablar con mi perro (en privado y en público): Mi perro es parte de mi familia. Le hablo, le explico cosas y le pregunto su opinión aunque no conteste. Y no, no me da vergüenza. Si alguien se incomoda porque le diga “cariño, ahora volvemos”, el problema no es mío.
  • No tener vergüenza, ni conocerla: si me tengo que poner a bailar en mitad de la calle por una apuesta, lo hago. Aunque se me ponga la cara colorada. El bochorno dura 5 minutos; la anécdota, toda la vida.
  • Comer sin ser “comedidamente femenina”: A poco que hayáis leído el blog, sabéis que me ENCANTA comer. Disfruto comiendo. No soy de las que piden ensalada para guardar las apariencias ni dejo medio plato por postureo. Si algo me gusta, repito. Y si hay que rebañar el plato, se rebaña. 
  • No puedo disimular cuando algo me molesta: Mi cara lo dice todo. No intento ocultarlo, ni poner buena cara si algo no me gusta. Si algo me incomoda o me saca de quicio, mi cara es un libro abierto: se me refleja al instante. A veces mis amig@s me miran y se ríen mientras dicen “¡Si es que se le ve en la cara!” Pues… ¡es cierto!
  • No saber disimular, en general: la típica situación con tu amiga que te dice "tía, mira quién viene por ahí, pero disimula", pues yo automáticamente giro la cabeza como un búho poseído hasta el punto de que casi me cruje el cuello... Definitivamente, no nací para el espionaje...
  • Expresarme sin censura y defender mis ideas aunque no sean populares: si creo en algo lo defiendo a muerte. Aunque en la mesa se haga un silencio incómodo y alguien carraspee. No lo hago para llevar la contraria, sino porque de verdad lo pienso. Sé perfectamente con quién puedo hacerlo y con quién no y en terreno seguro voy a saco: sin filtros, sin máscaras y sin vocabularios políticamente correctos, porque sé que no me juzgarán.
  • Ser yo sin filtros: Voy de frente. No sé poner una cara contigo y otra diferente con otra persona. Me parece agotador, artificial y, sinceramente, innecesario. Además, no tengo memoria suficiente para sostener un personaje. Así que soy la misma siempre. Bastante más práctico.

Al final, todas estas pequeñas manías y costumbres que me hacen ser yo, imperfecta y disfrutona, me han enseñado algo muy claro: que ser auténtica no es un defecto, es una suerte. Y no, no lo hago para provocar, ni para llamar la atención. Lo hago porque soy así. Porque me sale así. 

Con los años he aprendido que dejar de preocuparte por encajar, te hace vivir más cómoda, más ligera y, curiosamente, más en paz. Vivir pendiente de “lo que toca” o de lo que otros esperan de mí, me parece agotador y poco rentable a nivel de felicidad.

Las miradas vienen y van y pesan mucho menos de lo que creemos; las opiniones cambian (y es estupendo, si no, menudo aburrimiento…). Pero tú te quedas. Y si tienes que quedarte contigo misma, mejor hacerlo siendo auténtica, disfrutona, imperfecta y sin pedir perdón por cosas que no hacen ningún daño a nadie.

Cuando dejas de disimular, todo fluye mejor. Así que, sí: seguiré cantando fatal pero a grito pelao, bailaré según lo que me pida el cuerpo en ese momento, aunque sea arrítmico total, hablaré con mi perro, comeré con ganas, seré la peor espía de la historia, defenderé mis ideales y seguiré siendo yo misma con todo el mundo. 

Porque cambiar para encajar hace muchísimos años que no me ha compensado. Porque cambiar para gustar cansa. Y yo, sinceramente, ya no estoy para cansarme más de la cuenta Además, vivir siendo fiel a un@ mism@… es muchísimo más divertido.

Y vosotr@s, decidme… ¿Qué hacéis desde siempre, aunque os miren?

Os leooo!!!

viernes, 6 de marzo de 2026

El cambio psicológico de la edad

Hoooola chic@ss!!

Qué tal estáis ¿?¿? Yo hoy me he vuelto a levantar filosófica y dándole vueltecitas a las cosas… 

Estaba pensando en todas aquellas COSAS QUE ANTES ME DABA VERGÜENZA HACER y AHORA PASO completamente de lo que puedan pensar l@s demás y las hago igualmente, por el simple hecho de que me apetece hacerlo… 

No os ha pasado que con el paso del tiempo, según vais cumpliendo años, esto toma más fuerza ¿?


Os voy a contar:

A mi antes me daba muchísima vergüenza que me vieran hablar sola en público. Lo típico de que vas con los cascos, te entra una llamada y obviamente hablas con la persona por teléfono. Pues yo siempre desconectaba los cascos y cogía el tlf por el simple hecho de que l@s demás no pensaran que iba hablando sola y que estaba un poco cucú de la cabeza… Ahora ¿? Hay veces que hasta voy cantando por la calle!!!

L@s que me conocéis de hace tiempo, sabéis que soy una llorona, no es nada nuevo y no me escondo. Pero antes evitaba bastante llorar en público, porque sinceramente, estar con la cara toda enrojecida, moqueando a veces y con la lagrima pues no me apetecía, me hacía sentir súper vulnerable… Ahora ¿? Lloro sin pensar en nadie más. Puedo ir en el metro o por la calle y llorar de risa por un vídeo de IG que me hace muchísima gracia o por un documental de una foca que me da muchísima pena. Depende del momento.

Antes me pasaba bastante que no compraba cosas denominadas “para raros” por el  “qué pensarán los demás si me ven con esto” y lo dejaba en la estantería de las tiendas, aunque me encantaba… Ahora ¿? Tengo mi casa llena de frikadas (pincha Aquí si quieres ver mi colección Potterhead), los cajones llenos de calcetines con dibujitos horteras y hasta tengo una sudadera con la cara de Pepo bordada en el pecho (regalo de mi hermano) y que paseo con todo el orgullo, oiga… Jajajaja

También sabéis que, desde hace un tiempo para acá estoy trabajando seriamente el hecho de decir que no, ya que es algo que, aún a día de hoy y dependiendo del contexto, todavía me cuesta, pero he de decir que cada vez paso más de planes/personas que no me apetecen o no me aportan nada, la verdad. Sigo trabajando en ello, porque,  dependiendo de la persona, a veces aún me cuesta un poquito… 

Antes tenía la certeza de que comer sola cuando trabajas con un montón de gente, me convertiría en una marginada social, una excluida del grupo… Ahora, cada día que pasa disfruto más de tener mi propio espacio para comer, sobre todo en el trabajo, sin tener que rodearme de gente por convencionalismos sociales, que no me apetecen. Que me llaman rara por comer sola, me la repanpinfla!!

A día de hoy estas son las cosas que yo misma he detectado que me van resbalando más con el paso del tiempo… Sinceramente, no creo que vuelva a sucederme, porque cada vez la edad me está haciendo ir más hacia la comodidad, hacia el no preocuparme lo más mínimo por el qué dirán o qué pensarán sobre mí l@s demás… 

Si estás conmigo: así es como soy, si no te gusta: ya sabes dónde está la puerta y no te guardaré ningún tipo de rencor, te lo prometo, pero creo que la vida es demasiado corta como para estar comiéndose la cabeza por cosas así… 

En la próxima entrada os traeré las cosas que he hecho desde siempre a pesar de las miradas, así que no os lo perdáis si queréis conocerme un poquito más

Mi consejo de hoy para ti, si me lo permites, es: Disfruta y sé lo más feliz que puedas, es lo que te vas a llevar por delante.

Y vosotr@s ¿? Habéis notado algún cambio en vuestra persona con el paso del tiempo ¿?

Os leo!!

Adióóóóós!!!

viernes, 20 de febrero de 2026

Roma: Las zonas más y menos seguras donde alojarse

Hooooola muchach@ssS!!

Espero que estéis genial.

Nosotros andamos pensando hacernos un viajecito este año a Roma, para ver cositas que nos dejamos en el tintero en nuestro último viaje, que, si no lo habéis visto, pinchad Aquí y os llevará directamente a toooodas las entradas que hice relacionadas…

Y es que es verdad, Roma no se visita, se sobrevive, y con placer. Y gran parte de esa experiencia depende de una decisión que muchas veces se toma a la ligera que es dónde dormir. 

L@s que me conocéis de hace tiempo, sabéis que soy “Mary Angustias” en todo el tema organización de viajes. Me gusta tener absolutamente TODO súper bien mirado, sobre todo en tema de alojamientos. Envidio de verdad a las personas que pueden llegar a un sitio y no tener ni mirado dónde pueden dormir, dónde comer, dónde aparcar… Porque de verdad que a mí, solo de pensarlo, me provoca ansiedad… jajajaja

A lo que voy, que me lío… Como veis en el título, hoy os traigo por aquí el fruto de mi ardua investigación sobre QUÉ ZONAS SON MEJORES Y PEORES PARA ALOJARSE EN ROMA


Porque sí, tod@s estaremos de acuerdo en que Roma es espectacular, pero por mi propia experiencia os puedo decir que también es grande, caótica, intensa… y muy desigual según el barrio donde te alojes…. Y elegir bien la zona puede hacer que el viaje fluya o que acabéis agotad@s, malhumorad@s y preguntándoos cada noche por qué no mirasteis esto con más calma. 

Así que, si estáis interesad@s, quedaros a leer, que la entrada de hoy va a ser larga, para que vosotr@s no tengáis que indagar más… Empezamos!!


Mejores zonas:

- Centro Histórico: una apuesta segura 

Si es vuestro primer viaje a Roma y queréis ir a lo práctico, el Centro Histórico es difícil de superar. 

Hablamos de zonas alrededor del Panteón, Piazza Navona, Campo de’ Fiori o la Fontana di Trevi. Aquí Roma se vive a pie: sales del alojamiento y ya estás dentro de la película. Podéis ir andando a prácticamente todos los lugares icónicos, el ambiente es muy romano y es ideal si no queréis depender del transporte público. Ahora bien: los precios suelen ser mucho más caros y algunas calles os resultarán ruidosas, sobre todo cerca de las plazas más concurridas. 


- Trastevere: vida local sin filtros

Trastevere es ese barrio del que todo el mundo se enamora… menos nosotros! Jajaja. Pero, pese a que a nosotros no nos gustó en absoluto, está comprobado que es una de las zonas buenas donde poder alojarse si sabes buscar, así que, por eso os lo traigo aquí. 

Con calles estrechas, fachadas con historia, ropa tendida, restaurantes pequeños y mucho ambiente nocturno si queréis salir de noche. Es una zona con carácter, muy viva, que sigue siendo bastante auténtica pese a su popularidad y además está bien conectado con el centro, todo sea dicho. Igual que pasa con el centro, algunas calles os pueden resultar ruidosas y hay que revisar bien la ubicación del hotel.


- Monti: pequeño, moderno y bien situado

Monti es uno de esos barrios que no siempre aparecen en las guías clásicas, pero que funcionan muy bien para alojarse. 

Está entre el Coliseo y el centro histórico, lo cual le otorga una muy buena situación para ver cualquier monumento, tiene personalidad propia, con muchos cafés y tienditas con muy buen rollo y un ambiente más tranquilo que otras zonas céntricas, ya que es menos turístico. Este hecho precisamente es lo que hace que la oferta hotelera sea más limitada y algo a tener en cuenta es que tiene muchas cuestas! Perfecto si buscáis algo relativamente céntrico, pero sin el caos del centro puro. 


- Prati: tranquilidad y descanso

Prati, cerca del Vaticano, es una zona más elegante y residencial. Calles amplias, edificios señoriales y sensación de calma. Puede que sea una de las zonas más tranquilas y seguras, con buen transporte público, ideal para descansar. Lo menos atractivo de esta zona es que no es una zona de monumentos nada más salir a la calle y es un poquito más cara en general (tiendas, locales, etc.) 


- Testaccio: Roma auténtica 

Igual que pasa con el Trastevere, Testaccio es Roma sin filtros. Un barrio muy local, famoso por su gastronomía y alejado del turismo masivo. Se come de maravilla, los precios son muy razonables y el ambiente es Roma auténtico. Obviamente, no es el centro turístico y tiene menos opciones de alojamiento, pero si buscáis bien, encontraréis verdaderos tesoros y una experiencia mucho más local, ideal si no es vuestro primer viaje a Roma. 


Zonas que conviene evitar (o elegir con mucho cuidado):

- Termini: experiencia personal 

Es cierto, Termini es la estación central de Roma, y sobre el papel parece cómoda. Mucho transporte, hoteles baratos, conexiones rápidas. Pero la realidad es otra: nosotros nos alojamos en Termini asesorados por la agencia de viajes, que tras mucho buscar, dio con el único hotel bueno y realmente seguro de la zona. 
El hotel estaba súper bien, sin ningún problema… pero salir y llegar de noche era otra historia… Obviamente, cuando tienes 20 años, te pones el mundo por montera y aquí no ha pasado na, pero cuando coges edad y echas la vista atrás te das cuenta de cosas que antes no dabas importancia… y es que por la noche íbamos con el culillo apretao, las calles están bastante mal iluminadas, el ambiente se nota tenso y hay una sensación constante de incomodidad. No nos pasó nunca nada en la semana que estuvimos allí, pero no es una zona en la que apetezca pasear ni relajarse. Es barato, pero no agradable para dormir tranquil@. Si no os queda más opción que elegir esta zona, revisad MUY BIEN dónde os quedáis.


- San Lorenzo

Es un barrio universitario, con bares baratos y vida nocturna intensa. Tiene mucho ruido y algunas calles están poco cuidadas, además de que está lejos de las principales zonas turísticas. Es económico, pero poco práctico para la mayoría de viajer@s. 


- Esquilino (salvo zonas concretas): 

Es una zona muy desigual. Tiene partes interesantes, pero otras no tanto. Las calles en general no invitan a pasear, ya que hay una sensación de inseguridad muy presente en muchos tramos. Muy poco recomendable caminar por esta zona si no conoces Roma.


- Barrios periféricos

Aquí no hay debate. Están lejos del centro, mal comunicados y sin interés turístico. Ahorrar en el alojamiento, para gastar tiempo, energías, seguridad y desplazamientos largos, no compensa.


Conclusión:
Si es vuestro primer viaje: Centro Histórico, Trastevere o Monti
Para un viaje tranquilo o en familia: Prati. Si lo que buscáis es un viaje gastronómico y local: Testaccio
Y recordad que las zonas a evitar: Termini (salvo casos muy concretos), San Lorenzo y toda la periferia

Roma se disfruta caminando, recorriendo las calles, mezclándose con los locales y volviendo tarde al alojamiento sin pensar en cómo ni cúando llegar, por lo tanto, elegir bien la zona no es un lujo: es parte del viaje. 

Y para terminar os pregunto: ¿Sabíais que la zona puede cambiar tanto la experiencia en Roma?, ¿Habéis estado ya o estáis organizando viaje?. Si habéis estado contadme si coincidimos y en qué barrio os alojasteis vosotr@s.

Nos leemos pronto!!

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