miércoles, 11 de marzo de 2026

Demasiado yo para disimular

Hoooola!! 

Como os adelantaba en la Entrada Anterior, hoy vengo a contaros algo muy mío: esas COSAS QUE HE HECHO DESDE SIEMPRE, aunque haya miradas, comentarios o cejas levantadas alrededor. 

Porque sí, para algunas cosas siempre he sido muy yo. Y creo que la gente que me conoce lo sabe: no voy a cambiar mi forma de ser por lo que piensen u opinen los demás. Bastante trabajo da ser una misma como para encima ir adaptándome al gusto del público. 


Pero bueno… al lío, que me enrollo como las persianas.
  • Cantar y bailar, aunque se me da fatal: L@s de mi círculo ya están curad@s de espanto con mis pasos prohibidos y mis berridos a destiempo. Cuando coinciden ambas cosas, el espectáculo está servido. Me tienen que querer muchísimo, porque lo mío no es talento… es entusiasmo. 
  • Comer chuches: Cada vez que saco una bolsa de chuches alguien me mira con ese “¿a tu edad?”. Pues sí. Tengo 36 años y voy feliz por la calle con mis gominolas. Disfrutona, pegajosa y sin complejos. La vida ya es bastante seria como para renunciar a unas chuches.
  • Ver películas “para niños” sin necesitar un niño de excusa: Me encantan las pelis de dibujos. Y no, no necesito llevar a un sobrino, ni inventarme que “es que la estaban echando en la tv”. Si quiero ver una de animación, la veo. Con manta, palomitas y emoción incluida. Porque algunas películas “para niños” tienen más mensaje y más verdad que muchas supuestamente “para adultos”. 
  • Apuntarlo absolutamente TODO: Como tengo memoria selectiva para ciertas cosas, lo anoto todo: cumpleaños, médicos, cuándo viene el del gas o cuánto mide la puerta del baño. Mis amigas ya lo saben y por eso en Reyes nunca me faltan cuadernillos en blanco. Soy feliz con una libreta nueva. Hay quien colecciona bolsos; yo, anotaciones.
  • Hablar con mi perro (en privado y en público): Mi perro es parte de mi familia. Le hablo, le explico cosas y le pregunto su opinión aunque no conteste. Y no, no me da vergüenza. Si alguien se incomoda porque le diga “cariño, ahora volvemos”, el problema no es mío.
  • No tener vergüenza, ni conocerla: si me tengo que poner a bailar en mitad de la calle por una apuesta, lo hago. Aunque se me ponga la cara colorada. El bochorno dura 5 minutos; la anécdota, toda la vida.
  • Comer sin ser “comedidamente femenina”: A poco que hayáis leído el blog, sabéis que me ENCANTA comer. Disfruto comiendo. No soy de las que piden ensalada para guardar las apariencias ni dejo medio plato por postureo. Si algo me gusta, repito. Y si hay que rebañar el plato, se rebaña. 
  • No puedo disimular cuando algo me molesta: Mi cara lo dice todo. No intento ocultarlo, ni poner buena cara si algo no me gusta. Si algo me incomoda o me saca de quicio, mi cara es un libro abierto: se me refleja al instante. A veces mis amig@s me miran y se ríen mientras dicen “¡Si es que se le ve en la cara!” Pues… ¡es cierto!
  • No saber disimular, en general: la típica situación con tu amiga que te dice "tía, mira quién viene por ahí, pero disimula", pues yo automáticamente giro la cabeza como un búho poseído hasta el punto de que casi me cruje el cuello... Definitivamente, no nací para el espionaje...
  • Expresarme sin censura y defender mis ideas aunque no sean populares: si creo en algo lo defiendo a muerte. Aunque en la mesa se haga un silencio incómodo y alguien carraspee. No lo hago para llevar la contraria, sino porque de verdad lo pienso. Sé perfectamente con quién puedo hacerlo y con quién no y en terreno seguro voy a saco: sin filtros, sin máscaras y sin vocabularios políticamente correctos, porque sé que no me juzgarán.
  • Ser yo sin filtros: Voy de frente. No sé poner una cara contigo y otra diferente con otra persona. Me parece agotador, artificial y, sinceramente, innecesario. Además, no tengo memoria suficiente para sostener un personaje. Así que soy la misma siempre. Bastante más práctico.

Al final, todas estas pequeñas manías y costumbres que me hacen ser yo, imperfecta y disfrutona, me han enseñado algo muy claro: que ser auténtica no es un defecto, es una suerte. Y no, no lo hago para provocar, ni para llamar la atención. Lo hago porque soy así. Porque me sale así. 

Con los años he aprendido que dejar de preocuparte por encajar, te hace vivir más cómoda, más ligera y, curiosamente, más en paz. Vivir pendiente de “lo que toca” o de lo que otros esperan de mí, me parece agotador y poco rentable a nivel de felicidad.

Las miradas vienen y van y pesan mucho menos de lo que creemos; las opiniones cambian (y es estupendo, si no, menudo aburrimiento…). Pero tú te quedas. Y si tienes que quedarte contigo misma, mejor hacerlo siendo auténtica, disfrutona, imperfecta y sin pedir perdón por cosas que no hacen ningún daño a nadie.

Cuando dejas de disimular, todo fluye mejor. Así que, sí: seguiré cantando fatal pero a grito pelao, bailaré según lo que me pida el cuerpo en ese momento, aunque sea arrítmico total, hablaré con mi perro, comeré con ganas, seré la peor espía de la historia, defenderé mis ideales y seguiré siendo yo misma con todo el mundo. 

Porque cambiar para encajar hace muchísimos años que no me ha compensado. Porque cambiar para gustar cansa. Y yo, sinceramente, ya no estoy para cansarme más de la cuenta Además, vivir siendo fiel a un@ mism@… es muchísimo más divertido.

Y vosotr@s, decidme… ¿Qué hacéis desde siempre, aunque os miren?

Os leooo!!!

viernes, 6 de marzo de 2026

El cambio psicológico de la edad

Hoooola chic@ss!!

Qué tal estáis ¿?¿? Yo hoy me he vuelto a levantar filosófica y dándole vueltecitas a las cosas… 

Estaba pensando en todas aquellas COSAS QUE ANTES ME DABA VERGÜENZA HACER y AHORA PASO completamente de lo que puedan pensar l@s demás y las hago igualmente, por el simple hecho de que me apetece hacerlo… 

No os ha pasado que con el paso del tiempo, según vais cumpliendo años, esto toma más fuerza ¿?


Os voy a contar:

A mi antes me daba muchísima vergüenza que me vieran hablar sola en público. Lo típico de que vas con los cascos, te entra una llamada y obviamente hablas con la persona por teléfono. Pues yo siempre desconectaba los cascos y cogía el tlf por el simple hecho de que l@s demás no pensaran que iba hablando sola y que estaba un poco cucú de la cabeza… Ahora ¿? Hay veces que hasta voy cantando por la calle!!!

L@s que me conocéis de hace tiempo, sabéis que soy una llorona, no es nada nuevo y no me escondo. Pero antes evitaba bastante llorar en público, porque sinceramente, estar con la cara toda enrojecida, moqueando a veces y con la lagrima pues no me apetecía, me hacía sentir súper vulnerable… Ahora ¿? Lloro sin pensar en nadie más. Puedo ir en el metro o por la calle y llorar de risa por un vídeo de IG que me hace muchísima gracia o por un documental de una foca que me da muchísima pena. Depende del momento.

Antes me pasaba bastante que no compraba cosas denominadas “para raros” por el  “qué pensarán los demás si me ven con esto” y lo dejaba en la estantería de las tiendas, aunque me encantaba… Ahora ¿? Tengo mi casa llena de frikadas (pincha Aquí si quieres ver mi colección Potterhead), los cajones llenos de calcetines con dibujitos horteras y hasta tengo una sudadera con la cara de Pepo bordada en el pecho (regalo de mi hermano) y que paseo con todo el orgullo, oiga… Jajajaja

También sabéis que, desde hace un tiempo para acá estoy trabajando seriamente el hecho de decir que no, ya que es algo que, aún a día de hoy y dependiendo del contexto, todavía me cuesta, pero he de decir que cada vez paso más de planes/personas que no me apetecen o no me aportan nada, la verdad. Sigo trabajando en ello, porque,  dependiendo de la persona, a veces aún me cuesta un poquito… 

Antes tenía la certeza de que comer sola cuando trabajas con un montón de gente, me convertiría en una marginada social, una excluida del grupo… Ahora, cada día que pasa disfruto más de tener mi propio espacio para comer, sobre todo en el trabajo, sin tener que rodearme de gente por convencionalismos sociales, que no me apetecen. Que me llaman rara por comer sola, me la repanpinfla!!

A día de hoy estas son las cosas que yo misma he detectado que me van resbalando más con el paso del tiempo… Sinceramente, no creo que vuelva a sucederme, porque cada vez la edad me está haciendo ir más hacia la comodidad, hacia el no preocuparme lo más mínimo por el qué dirán o qué pensarán sobre mí l@s demás… 

Si estás conmigo: así es como soy, si no te gusta: ya sabes dónde está la puerta y no te guardaré ningún tipo de rencor, te lo prometo, pero creo que la vida es demasiado corta como para estar comiéndose la cabeza por cosas así… 

En la próxima entrada os traeré las cosas que he hecho desde siempre a pesar de las miradas, así que no os lo perdáis si queréis conocerme un poquito más

Mi consejo de hoy para ti, si me lo permites, es: Disfruta y sé lo más feliz que puedas, es lo que te vas a llevar por delante.

Y vosotr@s ¿? Habéis notado algún cambio en vuestra persona con el paso del tiempo ¿?

Os leo!!

Adióóóóós!!!

lunes, 2 de marzo de 2026

Bolitas dulces de Quark

Hoooola!!!

Cómo estáis muchach@sssS?!?!

Hoy os traigo una de esas recetas que, a simple vista, parece que llevan 2000 kcal pero que cuando te paras a pensar te das cuenta de que en verdad podrías comerlas “a menudo”.

Si os gustan los dulces caseros, pero no os apetece (ni os gusta) freír y manchar media cocina complicándoos la vida, esta RECETA, que va en la AIRFRYER os va a encantar.

Como veis en el título, hoy os enseño a hacer BOLITAS DULCES DE QUARK. Tiernas por dentro y doraditas por fuera, con ese toque de azúcar y canela que hace que sepa a feria y no puedas comerte sólo una…

Y lo mejor es que se hacen rapidísimo!! 

Si ya te he atrapado y estás salivando, sigue leyendo, que son facilísimas:

* Ingredientes (para 10-12 bolitas gorditas)

- 250gr de quark desnatado o requesón bien escurrido (El quark podéis encontrarlo fácilmente en Lidl, Aldi, etc.)

- 2 huevos tamaño mediano

- 60gr de azúcar blanco

- 1 cucharadita de extracto de vainilla

- 200gr de harina de trigo (podéis mezclar 100 de trigo y 100 de avena también)

- 1 cucharadita de levadura química

- 1 pizca de sal

Para el rebozado: azúcar y canela en polvo

* Preparación:

1. En un bol mezcla el quark, los huevos, el azúcar y la vainilla y bate hasta obtener una crema lisa.

>> Nota: si el quark está muy denso, puedes añadir 1-2 cucharadas de leche o yogur a la masa para que quede más ligera.

2. Añade la harina, la levadura y la sal y mezcla hasta integrar. OJO!! No lo amases, o te quedarán duras en lugar de esponjosas!!

3. Con las manos ligeramente húmedas, forma porciones del tamaño de una pelota de golf.

>> Truco del almendruco: si quieres que queden redonditas perfectas, pon cada porción en un molde de magdalenas de silicona.

4. Precalienta la Airfryer a 180ºC y coloca las bolitas sin que se toquen con un chin de aceite pulverizado.

5. Cocina las bolitas 10-12 min a 180ºC.

>> Truco del almendruco: para que se doren de forma uniforme, gíralas cuando lleven 6-7 minutos dentro

6. Nada más sacarlas, cuando sigan calientes, pásalas por la mezcla de azúcar y canela y sírvelas templadas.

Y… Listas!!!!


No me digáis que no es una receta súper sencilla…

Probadla y ya me diréis si no se convierte en una receta fija del desayuno del finde, para acompañar el café o para disfrutar cada tarde…

Nos leemos pronto!!

Chaaaaaau.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Pelis y Series

Hooola muchach@ssS!!


Nueva entrada de las PELICULAS y SERIES que hemos visto.


Ya sabéis como van estas entradas: no os voy a poner ni comentarios, ni resumen, ni opinión personal. Simplemente los títulos, para que si os aburrís y no sabéis qué ver, tengáis opciones de todo tipo y si os llama la atención alguna y la veis, me digáis qué os ha parecido!!

Empezamos con las PELÍCULAS que hemos visto:

· Un sueño para ella 

· La dolce villa

· El Hobbit: un viaje inesperado

· Dando la nota: aún más alto

· Avatar 3: Fuego y cenizas (IMAX)

· Hook

· Trilogía El Señor de los Anillos. Versión extendida

· Harry Potter y la cámara secreta

· Lo que aprendí de mi pingüino


En cuanto a las SERIES, hemos visto:

· Battle Camp

· El secreto del millón de dólares

· Machos Alfa

· El Círculo

· Los Bridgerton


Si no viste la última entrada relacionada, pincha Aquí

Y, como siempre os digo, si queréis más recomendaciones de este tipo tenéis las pestañas “Pelis”, “Cine”, “Cine a la semana” y “Series” en el lateral derecho del blog y en la parte baja de esta entrada, para que podáis filtrar en la temática que más os apetezca. ;)

Nos leemos muy prontito!!!

viernes, 20 de febrero de 2026

Roma: Las zonas más y menos seguras donde alojarse

Hooooola muchach@ssS!!

Espero que estéis genial.

Nosotros andamos pensando hacernos un viajecito este año a Roma, para ver cositas que nos dejamos en el tintero en nuestro último viaje, que, si no lo habéis visto, pinchad Aquí y os llevará directamente a toooodas las entradas que hice relacionadas…

Y es que es verdad, Roma no se visita, se sobrevive, y con placer. Y gran parte de esa experiencia depende de una decisión que muchas veces se toma a la ligera que es dónde dormir. 

L@s que me conocéis de hace tiempo, sabéis que soy “Mary Angustias” en todo el tema organización de viajes. Me gusta tener absolutamente TODO súper bien mirado, sobre todo en tema de alojamientos. Envidio de verdad a las personas que pueden llegar a un sitio y no tener ni mirado dónde pueden dormir, dónde comer, dónde aparcar… Porque de verdad que a mí, solo de pensarlo, me provoca ansiedad… jajajaja

A lo que voy, que me lío… Como veis en el título, hoy os traigo por aquí el fruto de mi ardua investigación sobre QUÉ ZONAS SON MEJORES Y PEORES PARA ALOJARSE EN ROMA


Porque sí, tod@s estaremos de acuerdo en que Roma es espectacular, pero por mi propia experiencia os puedo decir que también es grande, caótica, intensa… y muy desigual según el barrio donde te alojes…. Y elegir bien la zona puede hacer que el viaje fluya o que acabéis agotad@s, malhumorad@s y preguntándoos cada noche por qué no mirasteis esto con más calma. 

Así que, si estáis interesad@s, quedaros a leer, que la entrada de hoy va a ser larga, para que vosotr@s no tengáis que indagar más… Empezamos!!


Mejores zonas:

- Centro Histórico: una apuesta segura 

Si es vuestro primer viaje a Roma y queréis ir a lo práctico, el Centro Histórico es difícil de superar. 

Hablamos de zonas alrededor del Panteón, Piazza Navona, Campo de’ Fiori o la Fontana di Trevi. Aquí Roma se vive a pie: sales del alojamiento y ya estás dentro de la película. Podéis ir andando a prácticamente todos los lugares icónicos, el ambiente es muy romano y es ideal si no queréis depender del transporte público. Ahora bien: los precios suelen ser mucho más caros y algunas calles os resultarán ruidosas, sobre todo cerca de las plazas más concurridas. 


- Trastevere: vida local sin filtros

Trastevere es ese barrio del que todo el mundo se enamora… menos nosotros! Jajaja. Pero, pese a que a nosotros no nos gustó en absoluto, está comprobado que es una de las zonas buenas donde poder alojarse si sabes buscar, así que, por eso os lo traigo aquí. 

Con calles estrechas, fachadas con historia, ropa tendida, restaurantes pequeños y mucho ambiente nocturno si queréis salir de noche. Es una zona con carácter, muy viva, que sigue siendo bastante auténtica pese a su popularidad y además está bien conectado con el centro, todo sea dicho. Igual que pasa con el centro, algunas calles os pueden resultar ruidosas y hay que revisar bien la ubicación del hotel.


- Monti: pequeño, moderno y bien situado

Monti es uno de esos barrios que no siempre aparecen en las guías clásicas, pero que funcionan muy bien para alojarse. 

Está entre el Coliseo y el centro histórico, lo cual le otorga una muy buena situación para ver cualquier monumento, tiene personalidad propia, con muchos cafés y tienditas con muy buen rollo y un ambiente más tranquilo que otras zonas céntricas, ya que es menos turístico. Este hecho precisamente es lo que hace que la oferta hotelera sea más limitada y algo a tener en cuenta es que tiene muchas cuestas! Perfecto si buscáis algo relativamente céntrico, pero sin el caos del centro puro. 


- Prati: tranquilidad y descanso

Prati, cerca del Vaticano, es una zona más elegante y residencial. Calles amplias, edificios señoriales y sensación de calma. Puede que sea una de las zonas más tranquilas y seguras, con buen transporte público, ideal para descansar. Lo menos atractivo de esta zona es que no es una zona de monumentos nada más salir a la calle y es un poquito más cara en general (tiendas, locales, etc.) 


- Testaccio: Roma auténtica 

Igual que pasa con el Trastevere, Testaccio es Roma sin filtros. Un barrio muy local, famoso por su gastronomía y alejado del turismo masivo. Se come de maravilla, los precios son muy razonables y el ambiente es Roma auténtico. Obviamente, no es el centro turístico y tiene menos opciones de alojamiento, pero si buscáis bien, encontraréis verdaderos tesoros y una experiencia mucho más local, ideal si no es vuestro primer viaje a Roma. 


Zonas que conviene evitar (o elegir con mucho cuidado):

- Termini: experiencia personal 

Es cierto, Termini es la estación central de Roma, y sobre el papel parece cómoda. Mucho transporte, hoteles baratos, conexiones rápidas. Pero la realidad es otra: nosotros nos alojamos en Termini asesorados por la agencia de viajes, que tras mucho buscar, dio con el único hotel bueno y realmente seguro de la zona. 
El hotel estaba súper bien, sin ningún problema… pero salir y llegar de noche era otra historia… Obviamente, cuando tienes 20 años, te pones el mundo por montera y aquí no ha pasado na, pero cuando coges edad y echas la vista atrás te das cuenta de cosas que antes no dabas importancia… y es que por la noche íbamos con el culillo apretao, las calles están bastante mal iluminadas, el ambiente se nota tenso y hay una sensación constante de incomodidad. No nos pasó nunca nada en la semana que estuvimos allí, pero no es una zona en la que apetezca pasear ni relajarse. Es barato, pero no agradable para dormir tranquil@. Si no os queda más opción que elegir esta zona, revisad MUY BIEN dónde os quedáis.


- San Lorenzo

Es un barrio universitario, con bares baratos y vida nocturna intensa. Tiene mucho ruido y algunas calles están poco cuidadas, además de que está lejos de las principales zonas turísticas. Es económico, pero poco práctico para la mayoría de viajer@s. 


- Esquilino (salvo zonas concretas): 

Es una zona muy desigual. Tiene partes interesantes, pero otras no tanto. Las calles en general no invitan a pasear, ya que hay una sensación de inseguridad muy presente en muchos tramos. Muy poco recomendable caminar por esta zona si no conoces Roma.


- Barrios periféricos

Aquí no hay debate. Están lejos del centro, mal comunicados y sin interés turístico. Ahorrar en el alojamiento, para gastar tiempo, energías, seguridad y desplazamientos largos, no compensa.


Conclusión:
Si es vuestro primer viaje: Centro Histórico, Trastevere o Monti
Para un viaje tranquilo o en familia: Prati. Si lo que buscáis es un viaje gastronómico y local: Testaccio
Y recordad que las zonas a evitar: Termini (salvo casos muy concretos), San Lorenzo y toda la periferia

Roma se disfruta caminando, recorriendo las calles, mezclándose con los locales y volviendo tarde al alojamiento sin pensar en cómo ni cúando llegar, por lo tanto, elegir bien la zona no es un lujo: es parte del viaje. 

Y para terminar os pregunto: ¿Sabíais que la zona puede cambiar tanto la experiencia en Roma?, ¿Habéis estado ya o estáis organizando viaje?. Si habéis estado contadme si coincidimos y en qué barrio os alojasteis vosotr@s.

Nos leemos pronto!!

lunes, 16 de febrero de 2026

La verdad sobre el caso Harry Quebert: Reseña

Buenas muchach@sssS!

Como veis en el título de la entrada de hoy, os traigo la primera de las RESEÑAS del Reto Literario 2026 (si no sabes de qué te estoy hablando, pincha Aquí).

En el mes de Enero, me he leído LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT, de Joël Dicker y hoy os quiero dejar por aquí una breve reseña.

AVISO: como siempre digo, esta es MI OPINIÓN. Puede que la compartas o no, pero respétala. Si tienes algo que aportar, puedes dejarme un comentario y si lo veo oportuno y correcto, será publicado, junto con mi respuesta. Cualquier comentario que esté fuera de lugar, será eliminado.

Una vez dicho esto, empezamos!!


Empezaré diciéndoos que este libro me atrapó desde el principio y no exagero al decir que cada capítulo te deja con ganas de seguir leyendo. Es de esos libros que te hace devorar páginas sin darte cuenta. La mezcla de misterio, romance y reflexión sobre la escritura convierte a esta novela en una experiencia absorbente y, sobre todo, muy disfrutable.

Como os podéis imaginar, la historia gira en torno a Harry Quebert, un escritor famoso acusado del crimen relacionado con la desaparición de Nola Kellergan, 33 años antes, que conmociona a la ciudad y Marcus Goldman, su joven discípulo y amigo, decidido a descubrir la verdad. 
Lo brillante de esta novela es que no se trata solo de un crimen, sino de un amor imposible, secretos familiares, ambiciones y celos entrelazados, donde Dicker va dando giros súper pensados, nada aleatorios y donde se siente que cada sorpresa es natural con la trama.

Todo el rato estás con sensación de tensión: sabes que algo va a explotar en cualquier momento y por eso precisamente es imposible dejar de leer.

Otra cosa que me gusta mucho de la novela es que los protagonistas, Harry, Marcus y Nola, no son estereotipos: Harry es carismático, pero también vulnerable y contradictorio. Marcus, como narrador, tiene dudas, inseguridades y pasión por la verdad. Por su parte, Nola, a pesar de su ausencia física, tiene un peso emocional enorme sobre todos. Tampoco los personajes secundarios son simples rellenos, sino que cada uno aporta tensión, humor o un giro inesperado que enriquece la historia sin que te pierdas.
La suma de todo esto hace que empatices con ellos incluso cuando cometen errores o decisiones cuestionables, cargando de peso emocional cada capítulo.

Ahora bien, lo que realmente me fascinó es cómo maneja Dicker los saltos en el tiempo y los cambios de perspectiva. No te pierdes, pero tampoco te aburres. Cada capítulo aporta piezas nuevas del rompecabezas. Tiene un ritmo muy ágil y muchas de las reflexiones hacen pensar sobre cómo se construyen las historias y cómo nos afectan las narraciones.

Si bien es cierto que el misterio es el centro, el autor también nos incluye observaciones sobre la sociedad, el periodismo y el juicio público, que son sutiles pero efectivas. Te hace preguntarte cómo percibimos los hechos, cómo la fama puede distorsionar la verdad y cómo las decisiones de otros nos afectan, todo sin ser pesado ni moralizante, haciendo que cada personaje y cada detalle te importen.

Conclusión: si buscas un libro que combine la intriga, la emoción y un estilo ágil, donde hay tensión, drama, emoción genuina y un ritmo que engancha desde el principio este es una apuesta segura. Es de esas novelas que enganchan y que recuerdas incluso días después de cerrar el libro.

Y vosotr@s, habéis leído esta novela ¿?

Si es que no, os animo a hacerlo y si es que sí, me encantaría saber qué os pareció. Os leo!!!

Nos vemos muy pronto.

Chaaaaaau.

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