martes, 7 de julio de 2026

Las modas que no consigo entender. Parte 2.

Hooooola!!!

Hace unas semanas publiqué una entrada titulada “Las modas que no consigo entender” y, para mi sorpresa, descubrí que no estaba sola. 

Resulta que hay bastante gente que tampoco entiende determinadas TENDENCIAS MODERNAS y que, de vez en cuando, también se pregunta: ”¿Pero estamos locos?” 

Así que, antes de irme de vacaciones y como la lista era demasiado larga para una sola entrada, aquí os traigo la SEGUNDA PARTE

Y aviso: sigo sin entender ninguna de ellas. 


1. Las palabras nuevas para cosas que ya existían 
Hay algo que me fascina de los tiempos que vivimos: la capacidad que tenemos para cambiar el nombre de cosas que han existido toda la vida. 
Antes ordenabas un armario, ahora haces decluttering. 
Antes salías a caminar, ahora practicas walking o running. 
Antes tomabas un café con leche, ahora pides un flat white con no sé cuántas especificaciones más. 
De verdad, hay momentos en los que necesito un traductor para entender actividades que llevo haciendo toda la vida. 

2. La obsesión por optimizar absolutamente todo. 
Esta es una de las que más me llama la atención. Parece que ya no basta con hacer las cosas. Ahora también hay que medirlas, analizarlas, registrarlas y mejorarlas. Monitorizar el sueño, alcanzar un número concreto de pasos, controlar los niveles de hidratación del día. Llegará un momento en el que necesitaremos una APP  para que nos confirme que hemos echado correctamente la siesta!!
Y aunque entiendo que la tecnología puede ayudarnos muchísimo, a veces me pregunto si no estaremos convirtiendo actividades sencillas en pequeños proyectos de gestión. 

3. Los mensajitos motivacionales para todo.
Abres internet y encuentras mensajes como: “Si lo sueñas, puedes lograrlo”, “Cada paso cuenta”, “Hoy es el primer día del resto de tu vida”.
Y oye, algunos tienen buena intención. 
Pero a ver, JoséLuis, que no necesito una frase de superación personal para colocar unos calcetines en el tendedero... Que a este paso, cualquier día voy a abrir una bolsa de ensalada y me voy a encontrar un papelito que diga "Confía en el proceso :)"... Qué pesadilla de verdad...

4. Las experiencias “auténticas” preparadas para miles de personas. 
Como aficionada a viajar, esta me resulta especialmente curiosa. 
Cada vez es más frecuente encontrar anuncios que prometen: “Un lugar secreto”, “Una experiencia única” o "Un rincón escondido” 
Y cuando llegas descubres que hay otras doscientas personas buscando exactamente el mismo rincón escondido. 
No me entendáis mal. Me encanta descubrir sitios bonitos. 
Pero a veces me hace gracia cómo algunos lugares pasan de ser secretos a aparecer en todas las redes sociales, blogs, vídeos y guías de viaje al mismo tiempo. 

5. Los vasos térmicos gigantes. 
Sé que esta opinión puede generar división. Lo asumo. Pero necesito decirlo. 
Hay vasos térmicos que ya no son vasos... Son depósitos portátiles de agua. Algunos tienen más capacidad que el radiador de mi coche. 
Entiendo perfectamente la importancia de mantenerse hidratad@. Lo comparto y lo apoyo. 
Pero hay momentos en los que veo a alguien transportando un recipiente del tamaño de una maceta y me pregunto si realmente hemos perdido el concepto original de “vaso”. A este paso, quien quiere gastar el dinero en pesas para ejercitarse ¿? 

6. La ropa que parece que ha sobrevivido a una guerra antes de estrenarla 
Veo prendas supuestamente nuevas que parecen haber vivido más aventuras que todos nosotros juntos... Vaqueros rotos, zapatillas desgastadas, chaquetas con aspecto de haber atravesado tres festivales, dos tormentas y una pequeña crisis existencial. 
Insisto: cada un@ que vista como quiera. Pero sigo sorprendiéndome cuando descubro que algunas prendas cuestan más que mi hipoteca de la casa precisamente porque parecen más usadas. 
Mi lógica sigue pensando que, si pago por algo nuevo, debería parecer nuevo. 

Pero en fin... Probablemente dentro de unos años alguien escribirá una lista parecida hablando de cosas que hacemos nosotros ahora y que le parecerán completamente absurdas. 

Y seguramente tendrá razón. 

Al final, las modas van y vienen. Algunas llegan para quedarse. Otras desaparecen tan rápido como aparecieron. 

Y muchas simplemente nos recuerdan que cada generación tiene sus propias costumbres, sus propias manías y sus propias formas de complicar cosas que antes parecían bastante sencillas. 

Mientras tanto, yo seguiré observando algunas tendencias con una mezcla de curiosidad, desconcierto y una pregunta que cada vez me sale con más frecuencia: ¿Estamos locos? 

Y ahora os toca a vosotr@s: 
¿Cuál es esa moda actual que no conseguís entender por mucho que lo intentáis?

Os leo!

Chaaaaaaau.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por vuestros comentarios y por ayudarme a mejorar cada día!!
En cuanto lo revise, si es adecuado, lo verás en el blog.
=D

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...